30 de noviembre de 2006

Comedia romántica (Soho): como la “irreal”, “repetitiva” y “estúpida” historia, se vuelca a lo cotidiano.

Empecemos, el amor existe si, una vez me enamore y todo salió para la mierda, no por mí, ni por ella, sino por ambos, lo que hizo todo más trágico, pero me abrió los ojos y me dio fuerzas para escribir esto.
Volcándome en el género, no siempre me disgustó este tipo de historias, no hasta que me di cuenta de muchas cosas que intentare explicar en este texto.

1) Es “Irreal”:

Cuando digo Irreal, me refiero a que es ilógico que el chico más boludo ligue a la mejor/es mina/s, siempre.
Pongamos un ejemplo: cierto día a un enclenque joven, desequilibrado, desubicado y absorto en sus sueños y hobbies, se le despiertan las hormonas y se le quiere tirar a la mina HOT del grado.
(Recreando típica escena en cámara lenta con un fondo de colores y toda la bola)
Primero piensa que no tiene oportunidad, después cree que es el destino lo que los une y más tarde termina dándose cuenta que ella siente lo mismo por él. Si analizamos esto desde la lógica “Disney” (ohh!! gran Walter, que descansa en paz sobre su heladera atómica), la posibilidades de que el más boludo y pajero, termine saliendo con la chica “TOP” del grado (o en su ausencia la chica fea que se hace linda, o que sigue fea pero se acepta como es) es tan posible como que un perro juegue al básquet profesional, un mono al hockey o que un negro le pueda hablar a los animales.
Es “IRREAL” y “FRUSTRANTE”, las “otakus” se tragan toda la mentira solo para terminar lastimadas por su ingenuidad, crean fantasías en sus cabezas sobre el chico ideal, y siempre termina siendo ese flaco escuálido fanático de Hentai que las estaba enrollando para robarles la bombacha. Algunos dirán al conocerme "Ah!!! pero el “GORE” es más irreal" si, lo es, pero me gusta por que esta pensado para ser así, ya se sabe que nunca va a pasar y lo mas cercano a producirse es que sea plasmado en una pantalla frente a mis ojos, cosa de la que estoy horrendamente agradecido.

2) EsRepetitiva”, nunca escapa de esta lógica:

-Chico estupido o tímido, medianamente popular y muy pero muy pajero. Se le presenta una oportunidad con una chica que, a su modo de ver las cosas, no puede dejar pasar, es por esto que hace todo lo posible para acercarse, pero su pelotudez e inexperiencia lo mete en situaciones jodidas, pero qué, con dos dedos de frente le dice lo que siente y se acaba la joda, cierto, es tímido, además si hace eso el manga se termina en el primer tomo y el chinito creador no puede lucrar. Casi siempre es el único que se enamora y eso lo hace más tierno.
-Chica “HOT” con buenos sentimientos, más o menos el mismo grado de estupidez que el chico, un lomo impresionante, mirada penetrante y tímida, alma generosa, a veces toma más protagonismo que él.
-Amigo fiel o íntimo, alias "Dr. Amor", esta más solo que un perro, se cree el mejor “chamullador” de minas que existe pero no pega una, tiene 800 revistas porno y se sabe todos los consejos para todas las situaciones, que nunca funcionan y siempre impiden el avance en la relación. Es el más mete púa de la serie y a veces es el personaje favorito.
-Variedad de chicas “Molestas” atrás del protagonista, que son variadas pero siempre siguen una línea, o son atrevidas y pechugonas o son más tímidas y planas. Siempre hacen caprichito para robar escena con el protagonista, a veces el rol de “Molestas” es recreado por un chico que se le encima a la protagonista.

3) Es simplemente “Estupido”.

Si bien ambos son parte de la serie, la estupidez o timidez son una pared que traba todo o bien, un foco que aumenta los demás defectos.
Ahí esta la idea, solo le agregan personajes divertidos, nunca frescos, pero siempre a la moda.
Usando el factor "Acción/Reacción" la estupidez de toda la gente se enrola en la historia y crea tormentas cerebrales que atacan de rebote a todos los tan queridos personajes.
Esos son los tres puntos básicos que critico del género en cuestión pero que lo hacen tan popular como para influir en la vida de cotidiana de las personas.

Reflexión Moral hacia lo cotidiano.

A veces pasa que la ficción es tan palpable que la persona empieza confundirse al pretender que esa burbuja es real. Más tarde caen en la cuenta de que nada es como en el género, se frustran, debido a que son débiles y terminan desbordados, con una depresión crónica y adoptando una moda que hace que los demás vean que tan mal se sienten por dentro.
Esto genera hipocresía, Tanta como para que en su desesperación, busque a alguien patético como “uno” y simular que todo es “amor”.
Cuando una persona se acerca a otra basándose en el estatus "Me basta con que no sea gorda/o fea/o" esta simulando amar y aquella persona que, de mutuo acuerdo, se ha acercado a ella se ve en la obligación de hacer lo mismo para seguir la mentira del progenitor, a veces se terminan amando realmente, tal vez por que siempre buscaron una persona que los ame, reflejando como el humano se va adaptando a la hipocresía.
Muy triste suena decir, tras esto, "Me basta con que no sea gorda y tenga todas sus extremidades" o “Será fea pero no sabes como la chupa”, la segunda reflejando la frivolidad del sexo y la importancia de obtenerlo a toda costa.
Otra forma muy recurrida en la desesperación es buscar una chica/o fría/o, insensible o loca/o, a la que agregándole dosis de amor, podamos convertir en dulce y emocional.
Tanto la influencia del fetiche a lo "Sadako" o la simple frialdad que tanto cautiva a la masas, crea otra esfera de hipocresía.
Las cosas no cambian, la gente no se abre fácil. Casi siempre terminan frustrados porque la persona que dice amarlos, sigue siendo fría y alejada y son el fiel reflejo de los que ellos generan, eso es egoísmo, a veces lo hacen todo por alguien, no solo por el bienestar del otro simplemente, sino para conseguir algo a cambio, y ese algo, es la fantasía tan tabulada de la persona que simula enamorarse.
Eso, queridos amigos, no es amor, hasta que no se lima, de buena gana y con sentimiento, todo lo malo de la pareja, no saldrá el verdadero amor, no basta con mimos o contención.
Tengamos en cuenta que no se puede, ni se debe cambiar por nadie, cada uno debe aceptar al otro como es y no tratar de cambiarlo por lo que ustedes suponen que es el ideal de perfección.

Raiquén Tronconi

24 de noviembre de 2006

Rutina, esa rara explicación de la vida que nos caracteriza.

Cada día me levanto con un pensamiento distinto, a veces creo que sufro de personalidad múltiple, pero más tarde me doy cuenta que caigo en una paranoia constante, lo mío es la rutina.

Como siempre ubico mi despertador callando ese sonido que da inicio a mis calurosos o friolentos días, estiro una pierna en pos de retener la caída desde mi cama cucheta, enciendo la computadora dispuesto a hacer lo que encuentre entretenido en Internet, me dirijo hacía la cocina y me sirvo, en acto de autosatisfacerme, lo que queda del café de la mañana, siempre es suficiente, siempre está frío, lo corto con leche y lo pongo en el microondas 2 minutos, en el ínterin me sirvo en un plato 5 tostadas, nunca son más, nunca son menos, 2 con queso crema, 2 con mermelada y una con ambas, terminada la preparación me los llevo, como si de un dúo matutino se tratase, hasta el escritorio de mi computadora, ahí comienzan mis aventuras, mi vida pasa casi parcialmente por el monitor de la maquina.
Siempre me referí a mí mismo como un actor sumiso que debía salir bien parado de cuanta situación se le presente, a veces me río yo mismo de repetir cosas que supongo que debo corregir, pero no puedo, quizás porque simplemente va contra mi naturaleza, a veces copio actitudes, todos lo hacen, en otras determinadas ocasiones hago lo que de la espontaneidad surge.
Mi computadora se llena de recuerdos de otras épocas, probablemente quiero revivir una vida pasada en donde, al parecer, fui muy feliz, me lleno de melancolía al escuchar melodías que quizás no tienen nada que ver con mis pensamientos, pero si me ayudan a madurar la personalidad que me caracteriza.
Hablando de la personalidad, a veces pienso que cada uno va faltando a sus intereses particulares, benévolos o no tanto, por crear determinados emblemas, que mostrará cuando se dé a conocer, entonces me pregunto, cuantas veces tengo que cometer errores para lograr que todo esté en armonía, es imposible pensarlo, a veces me deprimo por eso, que tonto, me aburre la rutina, es cierto, pero convengamos que nos ayuda a madurar día a día.
Cuando algún hit, de aquella otra época pasada, irrumpe en mi cabeza con ganas de ser reproducido, aparece en escena el bajo. El mío no es muy lujoso, pero me da la fuerza para sentirme diferente, y tal vez lucirme me guste, si, pero si hay algo que marca que mi personalidad tiene algo que debe ser marcado es el bajo, todavía no me animo a las letras, creo que lo voy a dejar para una faceta futura.
Cuando el tiempo le dice a uno lo que tiene que hacer, me doy cuenta que tengo cocinar algo y así salir volando para enfrentar un largo día de trabajo.
El mío es interesante, trato con gente desconocida que le dan a uno las fuerzas y el animo para entablar un discurso y hacerlo publico, cuan insignificante sea, es valedero y adquiere cierto interés. Siempre es importante destacar buenos aspectos de cada una de las personalidades de la gente con la que uno dá a diario, esto siempre va formando la nuestra propia, pero más allá de eso hay que saber distinguir y ser ubicado ante las situaciones que se presenten, al menos eso dice mi jefe, yo opino que no siempre es tan fácil.
Al regresar me encuentro, nuevamente, con mi computadora, ese aposento que extráño, el que, con sus elementos frívolos, hace que mi rutina no sea una carga tan pesada, cuando me aburro o simplemente me canso, duermo, a veces en el "ante sueño" divago entre melodías pegajosas y voy imaginando situaciones en donde soy el héroe de una fantasía, a veces todo lo contrario y luego otra vez el sol.

Juan Pablo Enriquez