1 de enero de 2007

Ella gusta del arco iris...


Ella ve colores por todas partes;
Ella se peina el cabello
Ella gusta del arco iris
Colores en el aire
Oh, por todas partes
Ella ve colores

Ella ve colores por todas partes;
Ella se peina el cabello
Ella gusta del arco iris
Colores en el aire
Oh, por todas partes
Ella ve colores

¿La ha visto, esta vestida de azul?
¿Ha visto, como el cielo frente suyo?
Y su rostro es como la vela
Tan blanca, tan firme y pálida
¿La ha visto a esta chica tan bonita?

Ella ve colores por todas partes;
Ella se peina el cabello
Ella gusta del arco iris
Colores en el aire
Oh, por todas partes
Ella ve colores

¿La ha visto, lleva sus reliquias en oro?
Como una reina en épocas de antaño
Ella va esparciendo sus colores por todos lados
Gusta del sol puesta abajo
¿La ha visto a esta chica tan bonita?

Ella ve colores por todas partes;
Ella se peina el cabello
Ella gusta del arco iris
Colores en el aire
Oh, por todas partes
Ella ve colores

Ella ve colores por todas partes;
Ella se peina el cabello
Ella gusta del arco iris
Colores en el aire
Oh, por todas partes
Ella ve colores

The Rollings Stones - Their Satanic Majesties (1967)

23 de diciembre de 2006

Auxilio: “Nos invaden los Freaks”

Primero que nada me gustaría aclarar que esto que estoy escribiendo no es nada mas que un “Boletín Informativo” con la intención de mostrar a la gente el Proceso de "Estupidización" por el que esta pasando nuestra sociedad actualmente, y que se ve reflejado en los jóvenes principalmente.
Segundo, voy a dar una definición personal de lo que se que significa la palabra para todo aquel que no la conozca o que no sepa como usarla apropiadamente, "freak" es toda persona considerada “distinta” del resto de la comunidad en cuanto a su forma de ser, de vestirse, gustos, comportamiento, etc.
Entonces ahora que ya saben que o quien es un "freaky", pasaremos a diferenciarlos para poder ponerlos dentro de distintas categorías. Después de todo, seria muy perverso, -meter todos los gatos dentro de una misma bolsa- y sería considerado, personalmente, de muy mal gusto, ya que debo aclarar, antes de continuar, que yo también soy uno mas de estos.
Ahora puesto todo en claro los clasificaremos de esta manera:


"Tecno Freaks"
:
Primer categoría. Son todos aquellos pibes que se quedan, para dar un ejemplo muy "light", desde las 13:00 hs. del lunes hasta las 17:00 o 18:00 del martes, en los ciber y luego de 6 horas de descanso vuelven para empezar otra vez con su monótona jornada de “boludeo” que de a poco les va extrayendo la vida y el poco futuro que puedan llegar a tener.
Otra característica de estas singulares personas es que personalizan cada maquina en la que se sientan, poniéndoles:

-Auriculares de $150
-Mouse que mejor ni les digo

-Sus propios paneles

-Y demás chucherias al pedo

Por favor gente, esto no puede seguir así, sino el único trabajo que van a conseguir va a ser el de atender en un ciber a personas muy rompe pelotas que abren una ventana y escriben su "MSN" en la barra de dirección y te preguntan donde ponen la clave, o con viejas taradas que te dicen que para que conecte mas rápido a Internet hay que apretar con mucha fuerza el "ENTER". (Todos estos ejemplos son reales, yo los escuche en persona).
Podría escribir más sobre los "Tecno-freakys", pero no creo que deba seguir castigándolos más,
por ahora.

Juan Manuel Díaz

Continuará...

20 de diciembre de 2006

¡Los cartoneros queremos trabajar!

¡Hermanos Amigos y compañeros! estamos acá para seguir la lucha por el “indigno” trabajo que tenemos, ya que con eso logramos darle de comer a nuestras familias. Nosotros somos, siempre, discriminados por la sociedad por ser “botelleros” o “cartoneros”, como prefieran llamarnos, todos los días recorremos los barrios en busca de desperdicios que nos puedan ser útiles y con eso conseguir un poco de dinero para alimentar a nuestras “bellas” familias. ¿Acaso esta mal lo que hacemos? Si limpiamos las ciudades, movemos las cosas desagradables que no cualquiera quiere hacer por monedas, entonces, pienso, que hacemos un bien a la comuna.
Bueno Gente hoy les traigo esto. ¿Increíble no? Es una realidad oculta que no sale a las noticias porque, "Papá Macri" tiene mucho poder como para poder tapar las noticias. Ahora les cuento lo que sucede.
Lamentablemente para un gran “empresario”, esta realidad no es así, y sin embargo el gobierno de la ciudad nos quiere poner un injusto “impuestazo” para no dejarnos avanzar, ellos saben que no podríamos pagar un impuesto de $30 mensuales, como si tuviéramos ese dinero. Si lo que quieren es que no “Cartoniemos” más, que nos den empleos dignos.

Para hacerlo más gráfico lo explico de esta manera. Macri “Padre”, tiene un negocio, entre tantos otros, con la “basura” de Capital Federal. El recibe dinero por kilos de basura recogida. Pero como los cartoneros le quitan un poco de basura, no tuvo la mejor idea que pedirle al gobierno una pronta solución al conflicto. El gobierno hizo un ajuste como si de una igualdad de condiciones se tratase, les puso un impuesto de $30 a todo carro con tracción a sangre. Los bastos llegan al colmo cuando me entero de que todo esto había sido justificado en “defensa de los animales”. Es una estupidez injusta e inmadura, que usen esa fachada para encubrir a un tipo millonario que encima le esta robando dinero a los más pobres de la sociedad. ¡Que asco!
Pero así fue siempre. El estado ayuda, siempre, a los más poderosos. A lo que yo me pregunto, con los pobres y desamparados ¿qué hacemos? Discriminémoslos por “ser villeros” pero recuerden, cuando vayan a las urnas, cuales son los candidatos que apoyan esa injusta postura. Ellos son Mauricio Macri y Telerman, el flamante actual jefe de gobierno.
“Dignidad”, “integración” y “trabajo”. Acaso se pide mucho.

Leonardo Colibazzi

18 de diciembre de 2006

El "Sir" del postmodernismo

Si me dan a elegir entre estar usar un pantalón “corto” o un “smoking” me quedo con el smoking, no es que no piense en estar cómodo, pero debo distinguirme del resto y por que no usar etiqueta cuando la moda dice que es lo apropiado.
Si me dan a elegir “hacer un chiste” o contar una “historia de mis andanzas caballerescas”, por supuesto elijo la segunda, sin embargo no es que piense que al hacer chistes estoy siendo desubicado, pero siempre voy a ser yo el alma de la fiesta, seré yo el que se destaque del resto, así tenga que mentir para lograrlo.
Cuando me dan a elegir entre comer “sushi” o un buen “asado” elijo el sushi, no es simplemente por que piense que jurtame a una comer una parrillada no está a mi nivel, es solo que no podría destacarme hablando de una de mis andanzas si estoy comiendo una tira de vacío, un chorizo, ni hablar de la morcilla, podrían arruinar mi traje.
Si tengo que pensar en hacer una cargada a un “fetiche” propio, siempre elijo referirme a mi mismo como un “Sir” del post modernismo, no es por que piense que simplemente soy el más hermoso y ubicado, sino por que soy sumamente más inteligente que toda persona con la que tenga contacto. Existe un secreto para lograr el éxito y solo unos pocos afortunados logramos descifrarlo.
Si tengo que considerar dar una propina, me bajo los pantalones ante aquella frase que dice, “el fin justifica los medios”. Siempre dije que hay que buscar “100” fines para destinar el dinero, mi objetivo en este caso es buscar 99 “fines” que sean más justificables a dar una propina.
Siempre opiné y dije que mi animal preferido es el “can”. Su actitud es justamente lo que busco de todo ser viviente con el que me cruce, que me haga caso y que se arrastre ante mí.
No, no pienso que la “austeridad” y la “egolatría” estén entre mis defectos. Yo nací en una posición privilegiada al resto, me baso en aquellos esfuerzos que hicieron mis educadores para lograr destacarme de todo el mundo, no hay nada más difícil que ser yo, pero me gusta, se que soy único.
Podría decir que dentro de la música me destaco como “percusionista”, sin embargo afirmo que tocar un instrumento no esta entre mis intereses, entonces insisto, lo mío es la percusión, haciendo ruido con las joyas al caminar. “Donde Pisa mi Caballo no crece la hierba”

Juan Pablo Enriquez

17 de diciembre de 2006

El loco de la colina

Día tras día, solo en la colina
el hombre de ridícula sonrisa permanece
perfectamente inmóvil

nadie quiere conocerlo
Piensan que está loco
él nunca responde.
Pero el loco de la colina
ve ponerse el sol
y los ojos en su cabeza
ven el mundo girar.

Bastante ubicado, con la cabeza en las nubes
el hombre de las mil voces habla
lo suficientemente alto
pero nadie lo escucha

ni siquiera el más mínimo sonido
él nunca parece darse cuenta.

Pero el loco de la colina
ve ponerse el sol
y los ojos en su cabeza
ven el mundo girar.

A nadie parece gustarle
podrán adivinar sus intenciones
pero él nunca muestra sus sentimientos.

Pero el loco de la colina
ve ponerse el sol
y los ojos en su cabeza
ve el mundo girar.

Girando, girando y girando
él nunca los escucha
sabe que los locos son ellos
a ellos no les gusta.
Pero el loco de la colina
ve ponerse el sol
y los ojos en su cabeza
ve el mundo girar.

Lennon / McCartney – Magical Mystery Tour (1967)

Señuelo de un impulso moderno.

Mundo moderno, atormentador, divino pero inconciso, carente de todo tipo de sustrato, frívolo, netamente comercial, estupido, tan sensual como atrayente, severamente imparcial, quizás todo aquello fuese un gran impulso.
Lunes por la mañana, gotas de largo espesor, granizo rotundo, sueño de madrugada, me precipité, fueron varias líneas y una gran botella aquella noche, mucho estrés, mi nariz cubierta de una sanguinolenta mucosidad seca, mi barba aún no la recordaba, mis parpados pesados en ojeras, mi brazo izquierdo adormecido, cuatro treinta.
Nota al pie mi cama, reconocía este tipo de situaciones, no entendía bien lo que decía, pero el pánico me invadió de golpe, probablemente una nota de despedida, lo olvidé cinco minutos más tarde. Recordé su cara entre sabanas, no era la mujer más hermosa, pero habíamos pasado tiempos muy felices juntos, no se merecía este maltrato, ella no consumía alcohol, no tomaba pastillas, su vida pretendía ser al menos un poco normal, para que perjudicarla junto a un tipo como yo, sin embargo sabía que ella me amaba, se había mostrado compasiva de mis acciones degradantes, pero la gota había rebalsado el vaso, ella no me comprendía, mis delirios la asustaban, mi palabras le molestan, no entendía mis vicios, probablemente yo la ignorase, si, probablemente también se quejara que no respondía sexualmente, no fue intencionalmente, solo se que nunca la golpee.
El gran detonante de mi fracaso conyugal fue cuando me despidieron del trabajo, toda mi adolescencia rebelándome contra el sistema y caí en las garras de la globalización, que puede hacer un tipo como yo de oficinista, probablemente quise volver a revivir aquella época de panfletos en la facultad resaltando frases de "Lenin", "Engels" o quizás "Marx". Mi desilusión fue inevitable cuando la rebeldía se me fue de las manos, mis antiguos compañeros me dejaron de lado y yo, solo, tuve que encarar una mentira, ya había crecido lo suficiente como abandonar aquel estandarte de juventud, pero me negaba a creer en el paso del tiempo y sostuve mi depresión sumergiéndome en una adicción “non sancta”. Esa pastilla, esa maldita pastilla me ayudo a tirar todos aquellos elementos que me acercaban a la sociedad burocrática, más tarde eso no fue suficiente y no me percaté que ya estaba cavando mi propia fosa, lluvia, calor incesante, doce treinta.
Me moví entre aquellas sabanas perturbado por una música que no lograba comprender del todo, bulto al costado izquierdo, nada parecía distinguirse, peligroso golpe, pequeño letargo. Me levanté unos segundos después, probablemente me haya calmado el pánico, mi cara estaba harta de sangre, se me había desprendido la piel del labio y un profundo corte adornaba mi ceja. Solo había una cosa que calmara el dolor, me percate de lo que estaba necesitando, logro ponerme de pie, nada veía, tantee trastos de diarios, tomé un resabió, y clavé la navaja en la bolsa, sabía lo que hacía, era rutina, desparramé, de memoria, el polvo con la palilla, habilidosamente enrollé el papel con una mano, aspiré demasiado, letargo definitivo.
”Revolución n° 9”
sonaba en la radio, todo era confuso en la melodía, sin embargo me sonó distintiva, la sangre ya no brotaba del parpado, yo estaba perturbado, me movía como un loco, golpes y golpes adjudicaban otro sangrado pero mi cuerpo no cedió, si había un tema que despertára muertos de su tumba era ”Revolución n° 9”, ese repetitivo “number nine”, del locutor, me estaba sofocando, nunca transpiré tanto, había algo que me estaba desesperando, mi sangre hervía, sentía que mis brazos ya no funcionaban, mi cuerpo entró en pánico, probablemente prefiriese entrar en letargo nuevamente, aquel golpe contra la cama fue definitivo.
Quizás hubiera sido más fácil preferir entre el eterno "amor" a seguir mis propósitos e ideales, aunque no me sentiría digno.
Mi caso,
“la suerte del mas fuerte que precisamente ahora se mostraba débil, así fuese yo, que no pude contener un impulso, aquel que nunca nos delata pero piensa, menos duele un golpe que una palabra, no golpea, ni hace doler pero quema con su contenido”.

Juan Pablo Enriquez

15 de diciembre de 2006

Diluyendo la inocencia en la sangre

Pensando en cual podía ser la respuesta mas osada reflexioné de primera instancia, había sido una larga noche, casi tan extraña como olvidadiza, estaba fastidioso de la jaqueca, mis ojos estaban perdidos, la resaca controlaba mis extremidades, pero por alguna razón me vi libre de alguna cuando la vi sobre mi cama, nuestros cuerpos no se enfrentaban, es por eso que pensé en aprovechar la ocasión, esa en que la anatomía no falla nunca. “Testosterona” y “feromonas”, nuestros cuerpos generaban lo inevitable, sin embargo me veía confiado, había dormido casi dos horas, pero no era la falta de sueño sino los efectos del alcohol lo que me molestaban, no tenía miedo, sabía que los dolores de cabeza no me harían hacer más que alguna estupidez graciosa y probablemente en la situación en la que me encontraba no sería malentendida. ¿Aprovechar la ocasión? Ja!, no sería justo, más a esta altura de la situación, complicaría aquella siempre perpetuada relación senil. Ella estaba aquí por algo y era hora de tomar cartas en el asunto. Se dió vuelta dormida, me mostré indeciso de golpe, probablemente se me haya terminado el efecto de aquel cóctel que me había desinhibido, el miedo entró, ahora, en pánico, todos mis sentimientos eran rebelados en mi piel, entreabrió un ojo y sonrió al verme, esas tiernas pupilas verdes, esa boca, su cara de ángel, pero sobretodo su cuerpo, había soñado infinidades de veces con tenerlo entre mis brazos, mi boca se llenaba de saliva, pensé en todo lo que podía haber pasado y esa sonrisa me mostraba que de algo no estaba enterado, sin embargo no dije palabra alguna, no me gustaba el fracaso pero sabía que tenía que experimentar o morir, estaba pasando un buen momento entre los nervios y mis intenciones. No preferiría presumir con esto aunque muchos lo hubieran hecho, infinidad de muchachos habían intentado poseerla, era como el trofeo imposible de ganar, ya no pasaba por una cuestión de histeria sino más bien una cuestión de lujuria y ahora la tenía sonriéndome en mi cama. Ella se apoyó en mis hombros, el divino sol que entraba por la ventana se reflejaba en sus ojos, no había verde más perfecto, me atreví a abrazarla, ella acarició mi pierna, su aroma, tan excitante, invadió mi alma, una lágrima escapó de mis ojos sin quererlo, aquello fue el presagio de una oportunidad única.
Pensando en cual podía ser la respuesta mas osada reflexioné de primera instancia, el próximo tren puede llegar a cualquier rumbo, aquel que solo una brisa precede, atiende y desatiende cualquier obligación moral, sueña que vuela y en tanto asoma aquellos sueños que muchas veces se esfuman en la cabeza de los inocentes enamorados.

Juan Pablo Enriquez